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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Enrique y Ana–Super Disco Chino

Enrique y Ana, francamente corrosivos. Los primeros años 80 fueron la época dorada para las bandas infantiles. Una de las primeras, cronológicamente hablando, fueron Enrique y Ana, extraña asociación entre un joven compositor y una niña de ocho años. Durante su andadura (1977-1983) cosecharon un gran éxito en España y Latinoamérica. Despúes, Enrique del Pozo intentaría seguir su carrera musical (con poco éxito) para convertirse después en una celebridad televisiva de la peor especie. De Ana Anguita nunca más se supo. Super Disco Chino fue uno de sus inolvidables éxitos, aquí extraído de su película La Gran Aventura de Enrique y Ana (1981). Dejémonos llevar por su peculiar oriental beat.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La Bola de Cristal

Video de entrada del mítico programa La Bola de Cristal, uno de los más positivos y raros experimentos de la televisión española. Como por milagro, se concibió un programa dirigido a la audiencia infantil donde no se trataba a los mocosos como idiotas. Y lo más extraordinario, esta misión fue confiada a artistas muy vinculados con la modernidad. Alaska, Santiago Auserón, Loquillo, Pedro Reyes, Pablo Carbonell y otros muchos se pusieron bajo la dirección de Lolo Rico y facturaron un producto entretenido y francamente original, que todavía recordamos muchos de los niños de aquella generación de los 80. Por supuesto, aquel oasis de libertad no duró demasiado…

Naranjito

Aquí tenemos a Naranjito, una de las mascotas más feas de la Historia, y eso que la competencia es muy dura. Al pobre le tocó representar a España durante el Mundial de Futbol de 1982 y para cumplir esta misión sólo se le proporcionó una muda de ropa, porque a la desgraciada naranja solo la pudimos ver vestida de futbolista. Naranjito tuvo su propia serie de dibujos animados, donde hasta tenía novia, Clementina. El Mundial 82 produjo material abundante para alimentar ese cajón de sastre que conocemos como spanish bizarro. Como no podía ser de otra manera, acabó como era lógico: con la selección española haciendo el ridículo y pasándolas canutas para superar a rivales raquíticos como Honduras e Irlanda del Norte. Y es que no había para más…

Naranjito vestido con su única muda limpia

sábado, 17 de diciembre de 2011

JR Ewing

He aquí a uno de los iconos definitivos de los 80. Ni más ni menos que John Ross Ewing II, más conocido como JR Ewing (el actor Larry Hagman), el malo más malo de la serie Dallas. Este hijo de perra nos hizo hervir la sangre durante años con su perfidia made in Texas pero, reconozcámoslo, era nuestro personaje preferido, ganando por poco a su desequilibrada esposa Sue Ellen y desde luego a su hermano, el bueno de Bobby Ewing. Cuando los guionistas de la serie decidieron introducir un giro altamente dramático al final de la tercera temporada, toda España (y el resto del planeta) se preguntó: ¿pero quién mató a JR? Después nos enteramos de que no había muerto, claro.

La serie tuvo un éxito apoteósico en todo el mundo, y duró nada menos que 13 temporadas. Las exigencias de la audiencia obligaron a los guionistas a retorcer la historia hasta límites insospechados; por ejemplo, cuando el actor Patrick Duffy decidió dejar la serie para acometer otros retos, su personaje Bobby Ewing tuvo que morir en un accidente de coche. La vertiginosa caída de la audiencia persuadió a la productora de que Bobby tenía que volver como fuera. No problem. Una bonita mañana, su viuda Pamela despertó para descubrir que su marido estaba junto a ella tan fresco. Todo había sido un sueño y buena parte de la historia que se había desarrollado tras su muerte quedó sin efecto. No había pasado, simplemente. Más fácil imposible…

La serie concluyó con un disparo: el que se supone que acabó (esta vez sí) con la vida de JR, que se supone se suicida. Pues no. En un telefilme posterior nos revelaron que había disparado contra un espejo. Los guionistas seguían jugando al mosqueo.

Noticias frescas. Dallas vuelve en 2012!! Sí, en serio, y con JR, Bobby y Sue Ellen a bordo. Ahora el peso de la historia lo llevarán una nueva generación de Ewings dispuestos a amargarse la vida mutuamente. Veremos si segundas partes nunca fueron buenas.

JR Ewing, uno de los iconos de la TV de los 80

Coda cañí: Como este país es diferente, la serie tuvo sus consecuencias, bochornosas por supuesto, por estos lares. Aquí va el legendario (sic) Pepe da Rosa y su mega-hit sobre JR. Este tema se escuchó muchísimo entonces. Habría que echar una lista al hit parade patrio de aquellos años. Creo que puede ser impactante.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Loco Mia, la leyenda

Hay bandas que son capaces de dejar una huella indeleble en las mentes de una generación. Otras son capaces de hacerlas puré. Entre estas últimas están los inolvidables Loco Mia (o Locomia, qué más da). El concepto era potente: figurines de pasarela bailando con un vestuario imposible mientras agitan gracilmente unos grandes abanicos al ritmo de una música, ejem, un pelín estridente. Simplemente perturbador. Su carrera se desarrolla principalmente en los 90, pero evidentemente nacieron para salir en este blog.

Loco Mia     Portada de Loco Vox, el segundo LP Party Time, el disco de los falsos Locomia

Su trayectoria está llena de grandes hitos: éxitos inmortales con títulos tales como Locomía (la canción), Loco Vox (sigue la originalidad), Rumba Samba Mambo (no diréis que no invita a bailar) o Gorbachov (un sentido homenaje al por entonces máximo mandatario soviético), giras por Marruecos (abriendo nuevos mercados al pop español) o colaboraciones con Encarnita Polo les han otorgado un puesto destacado en la historia de la música ligera española. Si los Beatles abrieron su tienda Apple, nuestros héroes no pudieron ser menos: inauguraron el Santuario Loco Mia en Madrid, una esplendida boutique, que inexplicablemente cerró sus puertas hace mucho.

Con su segundo álbum, Loco Vox, los Loco Mia afrontaron una importante evolución en su estilo: abandonaron los zapatos puntiagudos e incluso dan el atrevido paso de dejar las túnicas en el armario y actuar con unos coquetos trajes. Como ven ustedes, de ahí a hacer un disco conceptual sólo había un paso.

Sin embargo, las cosas se torcieron bastante rápido: los cambios en la formación fueron constantes, y un pleito con su manager acerca de la titularidad de la marca Loco Mia los pusieron fuera de circulación. El avispado empresario no tardó en fabricar a unos nuevos Loco Mia, pero estos no fueron aceptados por los fans, que se dedicaron con fruición a agredirles en sus presentaciones en directo.

En vista del poco éxito, estos pseudo-Loco Mia desaparecieron después de dejarnos un Lp llamado Party Time, aunque lo mejor del disco está en la portada, donde los cuatro maromos posan junto a unos preciosos perros que podrían formar perfectamente parte del grupo. Mientras, los genuinos intentaron en diversas ocasiones el relanzamiento de la banda (previa sentencia favorable en los juzgados), consiguiendo un relativo eco en México, donde lanzaron nuevos himnos tales como Ella Baila el Mambo. El ritmo continuaba, a pesar de todo.

Si las palabras no te convencen, joven imberbe, deberías repasar algún video de sus actuaciones clásicas. Ahí descubrirás lo que es música, y sobre todo, lo que es mover bien un abanico. Aprende y baila, maldito.

Rumba Samba Mambo, un tema con efectos laxantes.

 

Continúa la diarrea creativa.